
El 6 de febrero de 2024, Derly Yulieth Rivas denunció la desaparición de su hijo Dilan en la zona rural de Usme; el cuerpo del menor fue hallado cuatro días después en un cultivo de papa de la vereda Curubital.
El dictamen de Medicina Legal concluyó que la causa de muerte fue asfixia mecánica, descartando abuso sexual, lo que llevó a la investigación como homicidio.
Ahora, los familiares del niño han quebrado públicamente el silencio. En una declaración reciente, la tía de Dilan afirmó que la madre “nunca quiso ser mamá” y que ya había intentado entregar la custodia del niño al entorno familiar desde antes del crimen.
Además, denunciaron graves irregularidades en el proceso judicial: hasta la fecha, la investigación ha pasado por al menos cuatro fiscales distintos. Ninguna persona ha sido imputada oficialmente por homicidio, lo que para los familiares evidencia una “negligencia institucional”.
Sobre los posibles culpables: en 2024 fue capturado el padre de Dilan, Marlon Castro —pero esa detención está vinculada a violencia intrafamiliar, no al homicidio. Posteriormente fue dejado en libertad.
La madre, por su parte, ha señalado a otra persona como posible responsable: una expareja sentimental, mencionada solo como “Faiber”. Según versiones familiares, en la ropa del menor fue hallada una gota de saliva que, tras pruebas de ADN, pertenecería a ese hombre —información que aún no ha derivado en una captura.
Hasta ahora, ya han transcurrido más de 19 meses sin justicia. La familia exige celeridad, respuestas oficiales y que se dejen de lado “cambios burocráticos” que dilatan el esclarecimiento del crimen.


