

El exgeneral se entregó este martes y fue asignado al centro penitenciario de la Escuela de Postgrados de Policía Miguel Antonio Lleras Pizarro (CESPO), en Bogotá, tras recibir condena por tráfico de influencias.
El exdirector de la Policía Nacional de Colombia, Rodolfo Palomino, fue condenado a siete años y un día de prisión por el delito de tráfico de influencias.
Tras su entrega voluntaria, las autoridades penitenciarias a través del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) expidieron la boleta de reclusión que fija su lugar de detención: la Escuela de Postgrados de Policía “Miguel Antonio Lleras Pizarro”, un centro especial de reclusión ubicado en Bogotá, en la localidad de Suba.
Este centro —adscrito al complejo carcelario con alta, media y mínima seguridad— fue seleccionado mediante la resolución 010382 firmada por el director del Inpec, tras certificar la disponibilidad de cupo.
Actualmente, Palomino permanece en una celda de paso en el Búnker de la Fiscalía mientras se formaliza su traslado definitivo al CESPO.
El fallo condenatorio se basa en los hechos ocurridos el 8 de febrero de 2014, cuando, según la decisión de la Corte Suprema de Justicia, Palomino presionó irregularmente a una fiscal para evitar que se hiciera efectiva una orden de captura contra el empresario Luis Gonzalo Gallo Restrepo, investigado por enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir y lavado de activos.
Con la reclusión en un centro especial de la Policía, su defensa buscaba —y consiguió— evitar que fuera enviado a una cárcel común, alegando su perfil de exalto mando policial.


