

El ente acusador formalizó este miércoles la solicitud de imputación de cargos contra los exministros del Interior y de Hacienda —Luis Fernando Velasco y Ricardo Bonilla— por su presunta participación en un esquema corrupto que desangró los fondos de la UNGRD.
Según la investigación, los exfuncionarios habrían coordinado la adjudicación irregular de contratos públicos, favoreciendo a congresistas y contratistas aliados mediante sobornos y direccionamiento de recursos.
En particular, la Fiscalía señala que Bonilla habría usurpado su cargo para ofrecer convenios a cambio de apoyo político, mientras que Velasco habría ordenado el direccionamiento de contratos por cerca de 35.000 millones de pesos a favor de un congresista específico.
La acusación incluye delitos graves como concierto para delinquir agravado, interés indebido en contratación estatal y cohecho por dar u ofrecer. En consecuencia, la Fiscalía pedirá medida de aseguramiento privativa de la libertad en centro carcelario para ambos implicados.
Por su parte, la defensa de Bonilla ya anunció que presentará sus argumentos, asegurando que las decisiones cuestionadas se enmarcaron dentro de la norma y que no hay entrega material de dinero que compruebe sobornos.
Este nuevo capítulo del caso UNGRD profundiza la crisis de confianza en el actual Gobierno, pues involucra a altos exfuncionarios responsables de la hacienda pública y del interior del país.


