
Miguel Ayala fue rescatado junto a su mánager luego de 14 días secuestrados en una zona rural del municipio de La Sierra, en el Cauca.
Durante ese tiempo, el joven contó que los captores los mantenían amarrados de manos y pies, con turnos constantes de guardias -dos por la mañana, dos por la noche- y con escasas garantías de descanso o tranquilidad.
Ayala aseguró que las noches eran las más difíciles: “no podíamos dormir por miedo, con gritos, con amenazas… muchas veces creíamos que nos iban a disparar”. En una de esas noches, dijo, escucharon “pasos y disparos” cercanos, lo que aumentó el terror.
Además, contó que fueron trasladados caminando durante varias horas -descalzos- por quebradas y montañas para llegar al sitio de cautiverio, lo que les causó heridas y cansancio extremo.
A pesar del horror, aseguró que tanto él como su mánager mantuvieron la esperanza de sobrevivir y fueron liberados sanos, gracias a un operativo conjunto del Policía Nacional de Colombia y fuerzas especiales.
Finalmente, tras su rescate, Miguel agradeció a Dios, a su familia y a las autoridades. “Sentimos una felicidad inmensa -dijo-, algo que no nos la creíamos”.


