
Las autoridades anunciaron el cambio en el nivel de alerta tras registrar un aumento notable en parámetros de monitoreo vinculados a la dinámica interna del volcán: sismicidad creciente, movimientos de fluidos bajo el cráter, emanaciones constantes de gases y emisión continua de ceniza.
En los últimos días, las fumarolas del Puracé han depositado ceniza en varias veredas y municipios aledaños —como Cristales, Anambío, Alto Michabala, Chapío y la cabecera municipal de Coconuco—, además de olores fuertes a azufre que han sido percibidos inclusive en zonas del municipio de Popayán.
Las columnas de ceniza y gas han alcanzado entre 500 metros y 1,4 kilómetros sobre la cumbre en los eventos recientes, lo que provocó que en las últimas horas se emitieran más de 20 alertas dirigidas a la aviación civil.
En respuesta a la alerta, se ordenó el cierre temporal de sectores del Parque Nacional Natural Puracé y se instó a las comunidades cercanas a no acercarse al cráter, usar tapabocas y cubrir fuentes de agua, evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atentas a los comunicados oficiales.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) activó la Sala de Crisis Nacional, en coordinación con autoridades locales, departamentales y fuerzas de seguridad, para evaluar la necesidad de evacuaciones preventivas si la actividad del volcán se intensifica.


